Invento ese olor a voz ruda y crujiente,
No pretendo ver como la arena cae,
Ese gran color amarillo hace lo suyo,
Oliendo el calor.
Es contrato amoroso a modo de burla.
Entre mi poco encanto y su color amarillo.
Parece una copia de miró.
Ese que me quema, que posa como fabrica,
Ilustre mirada de caudillo acorralado.
Prosigue mientras musito su nombre.
No estoy seguro como es, pero no es una ida.
Lo mío es lo permeable, lo efímero,
Los pasos sencillos, las sonrisas fáciles,
Los labios cerrados y el color verde.
El color verde ante todo, el color verde.