Las veredas que están circulando nuestra mente,
Esos parajes incesantes,
La sed por marchar,
Por encontrar,
Por ser... por ir
Lo anterior, es el camino.
Las sendas a recorrer,
Esos pasos a marcar,
Esas ideas a vencer,
Esto es el ánimo.
Esos incontrolables deseos de a veces no terminar,
Esas mezclas entre vanidad y mundanearía,
Esas afanadas ideas de proseguir a pausas, de prisa, inconstante,
Y las mediocres inspiraciones pasajeras...todo lo anterior es fugaz...
Pero... estos rostros humanos,
Esas manos cálidas,
Esos labios corteses,
Esas miradas de complicidad….
Ese piano que toca, ese café que quema,
Ese licor que lleva a la locura....
Esa mesa que habla, que comparte, esa familia, mi familia...
Esto que se vive, que vive siempre... eso, esto...
Irse, es un delirio. Regresar, no es una opción... es una felicidad,
Como en las segundas oportunidades.
Ahora, el bus retorna a su terminal, el taxi, el avión, el tren...
Polonia fría, Polonia cálida,
El Salvador tropical, estan allí, mis ciudades,
Solo allí, esperándome.
Pero, Badajoz, mi Badajoz, no te quedas aquí,
Nunca has estado solamente aquí,
Has estado en mí,
Te vas en mí...
Las despedidas duelen,
Los ojos arden,
Hay nubes frías, recuerdos verdes,
El río de cuatro puentes, este viejo donde hemos estado,
Ese donde hemos pasado al regreso de la Muralla…
Cansados, no del camino, sino de admirar lo bello.
Esos puentes que ahora hemos construido.
Rostros que se transformaron de vidrio a carne.
De una tecla… a una fija y calida mirada.
Puentes de amor, puentes de esperanza, puentes de amistad…
Los Caminos hacia nuestros sueños, son eso, caminos a lo que queremos.
Y mi regreso es un sueño, mi camino una leve despedida, mi meta: ya no es un sueño.